equipo

Àlex Alfaro Blanco

Kropotkin le despertó la idea de que el poder es algo tan intransferible como la Libertad, y que el mundo sólo avanza mediante la mutua colaboración entre iguales. Para Álex lo más importante en la vida son las personas que le rodean, cree que sin ellas perdemos la referencia de lo que somos. Por este motivo, trabaja por aquello que le une a ellas utilizando las herramientas que tiene a su alcance. Hace años participó en la fundación de la revista libertaria El Vendaval, más tarde cruzó el charco y aterrizó en Nicaragua para emborracharse de utopías. Ya más sereno en 2012, gracias a Aldarull Edicions, publicó Conceptos de la ética de Kropotkin. Desde el 2013 está implicado en la fundación de la Asociación de Ecología Social, y en la publicación de su segundo libro Bookchin y la Ecología Social, publicado por Libélula Verde Ediciones.

 

 

Ingrid Cobo

Enamorada de Descartes desde que tiene uso de razón, se licencia en Filosofía por la Universidad de Barcelona y Valencia, para luego formarse en el campo de la Biblioteconomía y Documentación. Pero como bien dice la canción, todo tiene su fin, así que tras la ruptura cartesiana se dirigió hacia nuevos horizontes de libertad y de placer estético. Dos valores fundamentales que aún le acompañan en su día a día. No es casual que en su fondo de armario haya participaciones con asociaciones feministas y proyectos libertarios. También colaboró durante seis años con el magazine cultural Sísifo (www.sisifo.es). Su gusto por el silencio fue una buena excusa para trabajar en bibliotecas especializadas en los últimos años. Y desde 2013 es cofundadora de Libélula Verde, porque (quizá) un mundo mejor es posible.

 

COLABORADORxS:

Laura Herrero Ovide

Poder levantarse cada mañana y trabajar en las causas que ha creído –y cree-, ha sido para Laura la mayor de sus suertes. Su trayectoria profesional se ha centrado en el mundo asociativo, en entidades ecologistas, de cooperación al desarrollo o de atención a los colectivos en riesgo de exclusión social más cercanos. Como Alicia en el país de las maravillas, con un pie en el suelo y otro en las nubes, el idealismo es presente en todos los ámbitos de su vida, dentro y fuera del terreno laboral. Y es que en este ámbito de trabajo, cuando las causas te enriquecen, los límites se diluyen y lo que podía ser únicamente una vocación ya es una forma de vida.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *